para cubrir….nos con una campera, porque hacia mucho frio, aunque la calidez de Rod Stewart, y sus cuatro morochas mulatonas, derritió todo el estadio.
Hablando en serio, una excusa para este posteo es el recital de Rod,
que además de ser un ícono más de la música mundial, tal como es Bob Dylan, que a propósito
nos visitó hace menos de un mes bajo el mismo techo, el estadio de Vélez, Rod es un ser carismatiquísimo, una cantante de otro mundo y su show nos dejó a todos con una sobredosis de energía para empezar el fin de semana. ¿Pero a que viene todo esto?; ¿Que tiene que ver Rod con la publicidad o con este blog?. Nada en realidad, y es mejor dejarlo así. Sólo dehbo destacar la presencia total de la automóvilistica Honda, desde el stand de exposición a la entrada del espectáculo, como así también en la pantalla gigante durante el intervalo. Desde la panchería, en la esquina, se podía ver la gran “H” girando en una se las paredes del estadio. Pregunto: ¿Realmente sirve la presencia de una marca automotriz en un evento que poco tiene que ver con las ruedas, motores, cueros y tableros? El alumno incauto podría suponer que poco y nada, que no tiene sentido. Pero más allá de esto, la verdadera palabra clave es PRESENCIA. “Honda estuvo jutno a Rod” Ni Mitsubishi, ni Toyota, ni Ford, ni Mercedez Benz. Honda. Claro, con un pensamiento vago, nadie pautaría en ningun evento que no este directamente vinculado con el producto a vender, pero es la presencia de una marca, antes que otras, lo que realmente cuenta. No me fui del recital de Rod pensando en comprarme el Honda Accord 2008, pero me llevo el ¿recuerdo? de esta marca, y, seguramente algún cráneo del marketing habrá pensado que en el subconciente se crea una conciencia consumista que detonará algún día. Y ese día podré decir…”Oh! tengo este Accord!….pongo un DVD de Rod Stwart!” y la magía del show se presentará nuevamente, esta vez desde un cómodo asiento de cuero y, gracias al aire acondicionado, sin pasar frío.




















